Entrevista con Ale Hop: «El tag “decolonial” en la academia y en el arte se ha vuelto un hype»

Foto extraída del sitio web de Ale Hop

Hace poco, David Yépez Valencia, uno de nuestros colaboradores, conversó con Alejandra Cárdenas, a.k.a. Ale Hop, artista, investigadora y editora peruana radicada en Alemania.

1) Para empezar, cuéntanos un poco de tu último álbum. Sabemos que es un trabajo pensado para sonorizar una película, y el resultado es más que impecable. También, dentro de todo este proceso, ¿cómo se sintió convivir con insectos en tu estudio casero?

Lo de convivir con los insectos es el lado más anecdótico del proceso. Compré los insectos para grabar sonido foley con ellos para un filme en el que estaba trabajando.  Durante el proceso de grabarlos me di cuenta que no los iba a incluir en la película y que más bien iban a formar parte de este puñado de canciones en las que estaba trabajando para hacer un álbum. Al final, el álbum parte de esa experiencia, pero además de espacios y situaciones imaginadas. Pero además me obsesioné con entender las escalas de las cosas como recurso compositivo. Algunas canciones tienen pequeños gestos sonoros que son como miniaturas.

2) ‘The Life of Insects’ es tu cuarto álbum y tu cuarto lanzamiento con Buh Records, ¿cómo te has sentido siendo parte de uno de los sellos más activos de Latinoamérica y cómo ha aportado esta colaboración a tu carrera?

Es una colaboración de largo aliento. A Luis Alvarado, el director de Buh Records, lo conocí hace exactamente diez años, 2011, cuando lo entrevisté para la sección de música de una revista que ya no existe. Él estaba curando el festival de música experimental INTEGRACIONES I. Creo que igual habíamos cruzado el camino antes, pero fue la primera vez que hablamos. El hecho es que los conciertos que él organizaba y la perseverancia y continuidad de su trabajo han sido siempre una fuente de inspiración para mí. No me sorprende en absoluto que se haya convertido en uno de los sellos más fructíferos de la región. Mi trabajo le debe mucho al suyo. Ahora estoy lejos de Perú, pero creo que seguiremos colaborando.

3) Desde tu visión y pensando en tus procesos creativos, ¿qué significa música experimental para Ale Hop?

Para mi la experimentación siempre ha sido una forma de afrontar el proceso más que el fin del mismo. No sé si lo que hago es música experimental en sí. Yo siempre sentí una afinidad por el pop, en cuanto a composición y forma. 

4) ¿Te consideras parte del movimiento tecnofeminista latinoamericano? ¿Cuál es tu visión al respecto de esta nueva generación que empodera a las mujeres dentro del arte y la tecnología?

Feminista sí. Sobre el rol de las tecnologías no soy tan optimista. Creo que el patriarcado y sus lógicas trascienden los sueños ciberfeministas. En todo caso, no creo que se trate simplemente de empoderar a las mujeres en las estructuras ya existentes, sino cuestionar más radicalmente esas lógicas y sus condiciones históricas. 

5) He estado siguiendo el trabajo de Radical Sounds Latin America y me impresiona el gran esfuerzo que han hecho al juntar varias generaciones de artistas sonoros de distintas latitudes del continente, ¿cómo surgió la idea de gestar este proyecto?

En 2018 yo acababa de terminar mi máster en Estudios Sonoros en la Universidad de Artes de Berlín, que estuvo muy enfocado en las vanguardias europeas y norteamericanas. Aprendí mucho, pero me dejó las ganas de regresar a lo latinoamericano.  Da la casualidad que mi colega Talia Vega se mudó a Berlín a finales de ese año. Nos conocíamos de Lima porque ella cantaba en una banda de rap llamada Menores de edad. Y compartimos uno que otro lineup.  Ella además tenía experiencia en gestión cultural de festivales. Durante varios años fue curadora de un festival extraordinario en Lima llamado Cultura Libre. Un festival masivo, al aire libre y gratuito. Hicimos click instantáneamente, tras dos cafés ya teníamos la idea y trabajamos afanosamente hasta realizar la primera edición del festival… y ahora seguimos trabajando, ya vamos por la tercera edición.

6) ¿Cuál es tu experiencia siendo una artista experimental latinoamericana radicada en Europa? Es decir, ¿sientes que tu música tiene más oportunidades de expansión viviendo y explorando este mercado?

Creo que las oportunidades no son tan distintas como uno asumiría. Es cierto que aquí hay más festivales, que por ejemplo, en Perú, o se manejan mejores presupuestos para proyectos culturales. Yo no me fui de Lima por la falta de oportunidades, sino porque para acceder a las oportunidades existentes uno tiene que cumplir con ciertas condiciones y expectativas. Desde qué género musical es exitoso, hasta qué apellido o qué amigos tienes, y si lo que tienes que decir encaja en alguno de los formatos pre-establecidos. En ese sentido creo que Lima es muy distinta que, por ejemplo, Ciudad de México. Años antes de irme de Perú me empecé a dar cuenta que había más interés en lo que hacía en medios y plataformas internacionales que nacionales, y poco a poco me empecé a autoexiliar. Sin embargo, yo en Europa no me promuevo como artista latinoamericana o peruana, sino simplemente como artista. Lo que me importa es que escuchen mi música. Hasta ahora he tenido suerte de que haya sido así. 

7) Muy de la mano de la pregunta anterior, ¿cómo se siente el movimiento decolonial dentro de la academia y en la vertiente de arte experimental en Alemania? Sé, por experiencias de amigos y conocidos, que este discurso es utilizado en muchos casos para capitalizar posturas y hacer convenientemente visibles ciertas intervenciones de inclusión de minorías a procesos socio-culturales. ¿Te has topado directamente con alguno de estos temas?

El tag «decolonial» en la academia y en el arte, se ha vuelto un hype. Es cierto que muchas veces se siente trasnochado y oportunista. Pero no generalizaría, ya que al mismo tiempo he leído propuesta y visto conferencias muy interesantes.  La lógica del mercado no lo ha absorbido todo.

8) Para ir cerrando este espacio, ¿cuál es el futuro próximo de Ale Hop, tomando en cuenta que debido a la pandemia este gran brazo de la industria musical denominado música en vivo seguirá estando coartado? ¿Cuál sería una posible salida a esta falta de recursos financieros que nos llegaban a los artistas de los directos?

No tengo la menor idea. Siento rechazo a normalizar una vida sin conciertos, así que no he pensado una posible salida. Mientras tanto, sigo trabajando y esperando que los conciertos regresen.

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