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Reflexión: Nuestras voces diversas

Foto de: Anna Shvets en Pexels
Por: Carlos Hernández.

Estas palabras son un agradecimiento a todxs aquellxs artistas, gestorxs, investigadorxs, audiencias y colegas que con su trabajo y presencia construyen un mundo distinto, un mundo donde las diversidades se viven como un espacio de afecto, de creatividad, de aprendizaje y de colaboración; es un llamado de unión y orgullo por el derecho a ser escuchadxs en colectivo desde la diferencia.

Lo experimental en la música es un lugar de posibilidades infinitas, nos lo hemos apropiado para reclamar el derecho a crear, nos libera de toda etiqueta y nos permite fluir en el umbral de lo audible y lo inaudible, de lo visible y lo invisible. 

La diversidad y lo queer en la música experimental no está dado por una identidad sexo-género, sino por las circunstancias de subversión a la idea de “normalidad” en cada uno de nuestros contextos. Juntxs hemos luchado por seguir produciendo proyectos independientes que trastocan a una industria que excluye, invisibiliza, que nos cosifica y nos valora por índices de productividad. Juntxs somos una comunidad latinoamericana ruidosa. Juntxs resonamos con todas las maneras en las que manifestamos el orgullo de SER. Juntxs le damos voz a todo lo que necesita ser nombrado, visibilizado o denunciado.

Hoy más que nunca refrendamos el pacto de sonoridad con el que fortalecemos nuestras redes, reconocemos que lo que hacemos cobra sentido cuando puede alcanzar a otrxs. Es en ese transitar del sonido, del baile y de la voz que se generan las huellas de una memoria colectiva que le da a nuestra comunidad una identidad compartida y un sentido de pertenencia.

Desde las diversidades, reconocemos la labor y valoramos todas las enseñanzas que nos han heredado esxs grandes pionerxs que nos han aperturado el camino para llegar a donde estamos. Cada día surgen nuevos nombres y cuerpxs, que con su existencia en la escena, brindan esa representatividad llena de dignidad y orgullo, todavía tan necesarios para las generaciones presentes y futuras. 

Finalmente, reconocemos que no existe una sola forma de ser, de crear, de escuchar. Vivimos en un mundo en el que todxs podemos coexistir, por lo que rechazamos los actos de violencia física, verbal, racial y simbólica que aquejan a la sociedad presente. El sonido es por sí mismo un lenguaje universal, explotemos sus posibilidades para dialogar y con ello hacer de este un mundo habitable para todxs.

Con afecto. Arsan

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